Hay una decisión táctica de Mourinho que ha pasado bastante desapercibida y me parece muy relevante: la ubicación de sus dos mediapuntas, Özil y Kaká, alternativamente caÃdos en banda, casi nunca los dos al mismo tiempo. Con más asiduidad, Özil pegado a banda derecha para facilitar su quiebro interior y la diagonal hacia el centro (martirizó a Abidal), pero en ocasiones también Kaká cayendo a su costado favorito, el izquierdo.
Ambos lograron el efecto buscado: desorganizar a Busquets, el rey del orden. El mediocentro blaugrana tenÃa que salir a buscar a uno de ellos y originaba un gran hueco en su territorio, hueco que no cubrieron casi nunca Xavi ni Cesc. Ahà generó superioridad posicional el Madrid y un tremendo alboroto en las zonas traseras del Barça, aturdidos los defensas por tanto trajÃn y desnudos ante la pesadilla de coberturas que debÃa realizar Busquets.
- Foto: Helios de la Rubia (Real Madrid)

