Empiezo a escribir este artículo en un Starbucks de Victoria Station, caramel macchiato en mano. Grande, por favor. Esto se antoja largo. Cual premonición, me entra una llamada de Paul Woodmansey, gabinete de prensa de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Danny Boyle no está disponible. Damn. Bueno, en realidad en inglés las negativas suenan...