Perarnau Magazine

"Volved a emprender veinte veces vuestra obra, pulidla sin cesar y volvedla a pulir". Nicolás Boileau


Táctica / Barça / Equipos

Alves y el carril derecho del Barça

por el 16 diciembre, 2014 • 8:40

NIC01-NICOSIA-CHIPRE-25-11-201_54420726240_54115221152_960_640

La polémica sobre el rendimiento de Alves en el lateral derecho del Barça parece tan arraigada en el entorno del club azulgrana como la confianza de Luis Enrique en el jugador brasileño, quien, a pesar de contar con dos competidores por el puesto, ha sido titular indiscutible en lo que llevamos de temporada. Por eso muchos se preguntan: ¿qué hace que Luis Enrique apueste tan claramente por él? ¿Qué aporta al equipo que no puedan dar para nada Montoya o Douglas? Aunque no confíe en estos dos jugadores, ¿hay alternativas tácticas para el carril derecho del Barça que vayan más allá de lo visto hasta el momento?

Para empezar, hay que tener claro que si queremos intentar aportar algo de luz al debate no podemos caer en el error de centrarnos única y exclusivamente en las actuaciones individuales de Alves. Es importante que las analicemos en el contexto de toda su área de influencia y de sus interrelaciones con los jugadores que también transitan por ella. Interrelaciones que a su vez vienen condicionadas por el planteamiento táctico general del equipo y que se han visto afectadas por los cambios que este ha sufrido en lo que llevamos de temporada.

Durante los meses de septiembre y octubre vimos al Barça jugando sin extremos, con una tripleta atacante formada por dos delanteros más centrados y Messi actuando de enganche por detrás de ellos. Esto provocó una serie de cambios en cadena que hacían que el 1-4-3-3 inicial de Luis Enrique estuviera bastante alejado del 1-4-3-3 académico de la escuela neerlandesa y del practicado por el Barça en los últimos tiempos. Sin extremos abriendo el campo, fueron los laterales los encargados de hacerlo, por lo que su proyección ofensiva era todavía mayor a la acostumbrada. A su vez, esto incrementaba el riesgo de que el rival aprovechara los agujeros a su espalda, por lo que los interiores tuvieron que aumentar su sacrificio defensivo haciendo coberturas en las bandas. Finalmente, este trabajo defensivo iba en detrimento de su aportación a la construcción del juego, porque aumentaba la distancia entre ellos y hacía más difícil que conectasen. Los carriles laterales del Barça habían sufrido pues una transformación completa.

A pesar de los buenos resultados cosechados durante los primeros partidos, esta apuesta presentaba problemas graves: la presencia continuada de los laterales arriba les restaba efectividad ofensiva comparada con cuando aparecían por sorpresa, y además un centro del campo disperso y sin control del balón era incapaz de ejercer una buena presión pospérdida, por lo que el equipo era muy vulnerable en las transiciones defensivas. Lo observado en París, donde tanto Jordi Alba como el propio Dani Alves fueron protagonistas en negativo de las acciones de los tres goles del PSG, hizo que Luis Enrique aparcara esa propuesta inicial, aparentemente diseñada para dar cabida a Luis Suárez junto a Neymar y Messi, justamente en el partido en que por fin aparecía el uruguayo: el clásico en el Bernabéu.

Para muchos, ese partido fue la prueba final de que el Barça actual no puede competir contra rivales de entidad intentando recular en el tiempo y jugar como en las recientes épocas gloriosas, ya que ni domina el juego de posición como solía ni Xavi, Iniesta y Busquets son los jugadores más apropiados para partidos de más ida y vuelta. Eso ha provocado que los partidos jugados desde entonces hayan sido un banco de pruebas para intentar encajar la tripleta atacante en otro sistema alternativo al del Barça clásico de Guardiola, pero que no fuera tan vulnerable como el de principio de temporada.

Centrándonos en el análisis del carril derecho del equipo, desde entonces hemos visto recuperada la figura del extremo, algunos minutos en una versión más clásica (con Pedro o incluso Munir) y mucho más frecuentemente con falsos extremos, como cuando son Luis Suárez o Messi los que parten de esa posición con una clara tendencia a moverse hacia dentro. La presencia de un jugador ofensivo partiendo desde banda derecha ha hecho que Alves modere algo sus incorporaciones al ataque respecto a lo que hacía a principios de temporada, pero que su espalda sigue siendo una preocupación para Luis Enrique lo demuestra que en el partido más difícil que ha afrontado el equipo con Alves desde la visita al Bernabéu (la salida a Valencia), el entrenador se decidiera por arroparlo con Busquets en el interior derecho, dejando la posición de pivote para Mascherano y desplazando a Xavi al interior izquierdo. De esta forma, como si estuviéramos atrapados en un bucle infinito, lo visto en los últimos encuentros no hace más que devolvernos a las preguntas iniciales y que muchos cuestionen si merece la pena condicionar todo el centro del campo por lo que aporta Alves en ataque.

Para los que creen que la presencia del lateral brasileño no es vital, la salida del bucle es tan sencilla como sentarlo en el banquillo. Como planteábamos en un artículo anterior, el Barça podría optar por una zona derecha más defensiva, con un Bartra que podría ejercer tanto de lateral en una defensa de cuatro (donde Alba sería el único lateral ofensivo atacando por la izquierda) como de tercer central en una defensa de tres.

La presencia de un lateral derecho más defensivo liberaría a quien jugara de interior o mediapunta por la derecha del trabajo defensivo al que obliga tener que cubrirle las espaldas a Alves. De esta forma podría incrementar su participación en la construcción del juego en la fase ofensiva y la vez asentarse más en terreno contrario, tanto para abrir el campo proyectándose por banda cuando fuera necesario como para ejercer una buena presión avanzada en caso de pérdida cuando permaneciera más cerca del balón. Según el aspecto del juego que se quisiera enfatizar, Rakitic, Xavi o Rafinha encajarían bien en esa posición, o incluso Busquets si lo que se buscara fuera maximizar el juego de Messi por dentro sin usar un doble pivote.

Por lo que respecta a Messi y Suárez, ninguno de ellos ejercería de extremo derecho puro porque ambos rinden mucho más en posiciones más centradas, pero eso no quita que eventualmente pudieran hacer movimientos de dentro a fuera que obligaran a estirarse a la defensa contraria y generaran aclarados por el eje central, o que, de forma inversa, en ocasiones pudieran atacar el área partiendo desde la banda.

DOS OPCIONES PARA JUGAR SIN ALVES EN UNA DEFENSA DE CUATRO. CON Y SIN DOBLE PIVOTE:

Barca 1-4-4-2 - Football tactics and formations

Barca 1-4-4-2 - Football tactics and formations

DOS OPCIONES PARA JUGAR SIN ALVES EN DEFENSA DE TRES. CON Y SIN DOBLE PIVOTE:

Barca 1-4-2-3-1 - Football tactics and formations

Barca 1-4-2-3-1 - Football tactics and formations

La baja de Alves por sanción en el partido de vuelta contra el PSG nos permitió ver dos de estas opciones puestas en práctica. Durante la primera hora de partido, y ante la obligación de ganar para ser primeros de grupo, Luis Enrique adoptó la más arriesgada, el 1-3-4-3, pero con dos salvedades respecto a lo que propusimos en su día: fue Pedro quien ocupó el extremo derecho y Suárez jugó siempre como delantero centro. De esta forma Messi no alternó la media punta con el falso nueve, sino que por momentos caía a la banda por detrás de Pedro, ejerciendo casi de interior y desplazando a Busquets al doble pivote. Es decir, el centro del campo alternaba el rombo con el doble pivote más dos interiores.

En defensa, Pedro y Neymar debían vigilar las subidas de los laterales contrarios y colaborar en la protección de sus respectivos carriles junto con los interiores. Esto funcionó por la derecha, pero por la izquierda la aportación defensiva de Neymar e Iniesta era muy inferior a la de Pedro y Busquets en el otro lado, por lo que Mathieu se veía superado constantemente por Lucas Moura, lo que a su vez obligaba a Mascherano a dejar su sitio para hacer las coberturas. Visto el panorama, y con el marcador a favor, a falta de media hora de juego Luis Enrique movió sus piezas y nos permitió ver otra de las opciones sugeridas en su día: el 1-4-4-2 con rombo en el centro y Bartra jugando de lateral derecho. Mascherano se situó como central desplazando a Mathieu al lateral izquierdo (con menor capacidad ofensiva que Alba en esa posición, pero mucha más contundencia para defender balones aéreos), y Busquets ocupó la plaza de pivote con Rakitic y Xavi de interiores. La defensa de cuatro y el nuevo centro del campo dieron mucho más empaque al equipo en la recta final del encuentro, con un mayor control del balón facilitado también por la decisión de Blanc de vaciar su centro del campo cambiando a Verrati y Matuidi por Pastore y Lavezzi.

A pesar de la evidente falta de rodaje de algunos jugadores en sus nuevas posiciones (especialmente Busquets en el interior), el partido contra el PSG sirvió pues para comprobar que efectivamente hay vida sin Alves en el carril derecho del Barça: Bartra puede rendir muy bien de lateral en defensa de cuatro, e incluso jugando con solo tres defensores, la presencia de Busquets (sea como interior en un 1-3-4-3 o desde el doble pivote en un 1-3-2-3-2) combinada con la contundencia y velocidad del canterano en el central derecho permiten asegurar la tranquilidad defensiva que el equipo necesita en este carril.

Pero con todo, hay quien sigue defendiendo que Alves es imprescindible para el ataque del Barça y parece que Luis Enrique está entre ellos, como demuestra que ante el Getafe el brasileño recuperara la titularidad y de rebote volviera a condicionar todo el centro del campo del equipo: Rakitic de interior derecho para cubrirle la espalda, y Xavi desplazado al interior izquierdo, donde su influencia en el juego es sensiblemente menor.

Aun con lo visto en Valencia y Getafe, los defensores de la titularidad de Alves se agarran a  la innegable conexión entre el brasileño y Messi para justificarla. Alves es el principal cómplice de Lionel en su asalto al récord de máximo anotador histórico de la Liga con 25 pases de gol, por delante inclusos de asistentes consagrados como Xavi e Iniesta (la última asistencia de Dani a Lio la vimos en la visita al campo del APOEL). También es muy habitual ver cómo los dos se construyen un pequeño rondo particular en banda izquierda con el que pretenden abrir hueco en el entramado defensivo rival a base de pases cortos (así se originó el último gol de Messi contra el Espanyol), lo que hace que en muchas ocasiones el brasileño sea quien más pases da a Messi durante un partido (ante el APOEL Alves llegó a entregar 42 pases al 10).

 

Para los que consideran vital este rol de Alves como cómplice de Messi, no hay dudas sobre la idoneidad de su alineación, pero pueden seguir preguntándose si no sería más fácil encajar al ’22’ del Barça en otra posición que no obligue a modificar todo el equipo para cubrir sus lagunas defensivas y evitar los contraataques rivales a su espalda. Paradójicamente, la respuesta táctica puede ser exactamente la misma que cuando imaginamos el equipo sin el brasileño: prescindir del lateral derecho ofensivo, solo que en este caso no sería para sentar a Alves en el banquillo, sino para hacerlo jugar en una posición más adelantada. Esto no sería ninguna novedad, ya que tanto Guardiola, Vilanova y Roura ya lo habían emplazado en el extremo derecho en partidos clave para el equipo (el 0-2 en el Bernabéu en 2010 o el 4-0 al Milán en casa en 2013, por ejemplo). Por su parte, con la selección brasileña Alves tiende situarse en ataque en la misma zona que en el Barça ocupan los interiores, y así intenta asegurar la superioridad en el centro del campo.

Cuando evaluamos el encaje de un Alves más avanzado en las distintas alternativas tácticas planteadas anteriormente, es evidente que no es el mejor en ninguna de las cualidades específicas que presentan los otros candidatos a la posición de interior o mediapunta por la derecha: no tiene el control del tempo de Xavi, la inteligencia táctica de Busquets, el juego de espaldas y desequilibrio en el uno contra uno de Rafinha, el pase en largo o el disparo de larga distancia y la precisión en las jugadas a balón parado de Rakitic… Pero a pesar de eso, si añadimos a su complicidad con Messi su polivalencia (puede proyectarse por banda y llegar hasta la línea de fondo, tiene intensidad para la presión, un juego en corto correcto para jugar por dentro y un aceptable disparo de larga distancia…), situarlo de interior, mediapunta o extremo en cualquiera de los dibujos propuestos permitiría aprovechar sus cualidades arriba teniendo siempre la espalda bien cubierta, ya sea por un interior o un lateral defensivo o por una línea de tres centrales con un doble pivote desde el que hacerle coberturas. Y se mire como se mire, esto se antoja como una posibilidad mucho mejor que mantenerlo en el lateral y que su debilidad defensiva arrancando de esa posición termine condicionando por completo el juego de todo el equipo.

* Xavier Codina.


– Foto: Atia Christodoulou (EFE)




orange county local std test
Perarnau Magazine es mucho más que un blog de fútbol: es el punto de encuentro en la red del análisis deportivo con el valor añadido, la mirada en profundidad que no descuida la inmediatez. Dirigido por el periodista Martí Perarnau, el Magazine concentra opiniones que van desde el análisis competitivo a temáticas concretas como las tácticas de fútbol.

El deporte rey centra buena parte de los contenidos y resulta una publicación especialmente útil para un entrenador de fútbol o un simple aficionado que quiera descubrir desde facetas de su propio deporte hasta historias relacionadas con el deporte en general. El balón y las noticias que lo rodean centran el grueso de los contenidos, pero no se limitan al fútbol. El hecho diferencial del Magazine radica en la variedad: ponemos el foco en los principales deportes olímpicos y sus competiciones, en la salud aplicada al deporte y en un exhaustivo diagnóstico del mercado profesional.

Perarnau Magazine quiere liderar en la red un periodismo deportivo reposado que se abre camino con las luces de carretera antes que con las de crucero.

©2024 Blog fútbol. Blog deporte | Análisis deportivo. Análisis fútbol
Aviso legal



Información: info@martiperarnau.com
Club Perarnau: club@martiperarnau.com
Publicidad: publicidad@martiperarnau.com

Horario de atención al socio: De lunes a viernes de 09.00h a 18.00h