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Santoral / Historias

Arnoldo Iguarán: el guajiro de Riohacha

por el 24 noviembre, 2015 • 8:17

Hasta hace escasamente un mes (le superó Radamel Falcao) figuraba como el máximo goleador de la historia de la selección colombiana con 24 dianas. Desarrolló su vida deportiva en su país, destacando sobre todo en Millonarios, y también tuvo una breve estancia en Venezuela en las filas de Deportivo Táchira. Nacido el 18 de enero de 1957 en Riohacha (Colombia), se desempeñaba como delantero centro. Futbolista muy potente, rápido y explosivo, tenía fuerza, una enorme capacidad de desmarque y gran efectividad de cara a la meta contraria. Poseía un disparo muy fuerte y precioso y además también fue un magnífico cabeceador. Se le conoció con los apelativos de el Guajiro o el Amigo del Gol.

Arnoldo-Iguaran

Inició su carrera deportiva en las filas de Cucutá Deportivo, donde pronto se destapó como un fantástico artillero. En el cuadro rojinegro pasó tres campañas, en las que compartió vestuario con los argentinos Juan Verón y Victorio Cocco, el charrúa Viera o los colombianos Domingo González y Sergio Santín. Marcó 44 dianas en 156 partidos.

En 1982 recibió una oferta del Deportivo Táchira y se fue a jugar por unos meses al país vecino tras pagar el equipo 250.000 dólares por su traspaso. Su llegada causó sensación, pero un rendimiento no satisfactorio le hizo abandonar la disciplina de la entidad destino el Deportes Tolima. Con los pijaos apenas disputó una veintena de encuentros y unos meses más tarde firma por Independiente de Santa Fe.

Sin embargo, su estancia en el equipo albirojo tampoco se prolongó mucho en el tiempo y en 1983 dio el paso más importante de su trayectoria al enrolarse en Millonarios de Bogotá. Por entonces el plantel estaba dirigido por el uruguayo Mújica y en plantilla se encontraban, entre otros, Wilmer Cabrera, Alberto Vivalda, Nolberto Molina, Peluffo o Miguel Prince. En sus cuatro primeras temporadas vistiendo la elástica azul anotó más de 40 dianas, pero el equipo no logró título (América de Cali era el gran equipo de la época). Únicamente en 1984 alcanzó una meritoria segunda posición final en el campeonato colombiano.

Todo cambió a partir del año 1987, con Luis Augusto García en la parcela técnica. Millonarios se erigió en dominador del balompié cafetero durante dos cursos consecutivos y conquistó la Liga por delante de América de Cali y Atlético Nacional. Eran tiempos de una enorme rivalidad precisamente con los verdolagas, tanto en la competición doméstica como en la Libertadores. En el torneo continental, Millonarios cuajó buenas actuaciones, pero no consiguió pasar de cuartos. En 1988, Iguarán fue el mejor artillero de la Libertadores con cinco goles y Millonarios no pasó del grupo de la primera fase pese a ser el conjunto con más goles en su haber. En 1989 realizó una liguilla inicial excelente y acabó líder, pero en cuartos de final, tras haber eliminado a Bolívar en octavos, fue apeado por Atlético Nacional.

El fabuloso artillero de Riohacha continúo en Millonarios hasta 1991, momento en el que estampó su firma en un contrato con Atlético Junior para jugar con ellos la Copa CONMEBOL de 1982. En dicha competición, los rojiblancos cayeron en cuartos frente a Atlético Mineiro, e Iguarán volvió a Millonarios. Allí permaneció dos temporadas más y en 1995 concluyó su etapa azul tras 336 encuentros oficiales y 120 goles.

En 1995, con 38 años, tomó la decisión de regresar al club que le vio nacer como futbolista profesional para colgar las botas. Jugó dos temporadas completas en Cucutá Deportivo, donde siguió haciendo lo que mejor sabía: marcar goles. En 1997 se despidió para siempre de los terrenos de juego.

Selección colombiana (1989)

Selección colombiana (1989)

Con la selección colombiana fue internacional en 68 ocasiones y marcó 24 goles. Debutó en un amistoso ante Perú en Lima que se saldó con una victoria de su país por la mínima. Su primer tanto se retrasó hasta el quinto choque, en un encuentro correspondiente a la Copa América de 1979. Los cafeteros se impusieron por 4-0 a Venezuela e Iguarán abrió el marcador con una diana a los 16 minutos. Colombia, dirigida por el yugoslavo Vidinic, ocupó el segundo puesto del grupo A tras Chile y no accedió a semifinales.

Tras la competición continental, Iguarán tuvo que esperar cuatro años para volver a vestir la elástica amarilla. Regresó en un duelo amistoso previo a la Copa América de 1983 contra Polonia. Luego fue uno de los fijos del torneo, aunque no sumó ningún tanto en su cuenta particular. Al igual que en la anterior edición, Colombia alternó buenos días, como ante los anfitriones en La Paz, con otros en los que no dieron un buen nivel, como la derota frente a Perú. Sumó cuatro puntos y volvió a quedarse fuera de la lucha por el título.

El delantero participó ya en 1985 en las eliminatorias sudamericanas que otorgaban el pase al Mundial de México 1986. Encuadro en el grupo A con Venezuela, Perú y Argentina, Colombia finalizó en tercera posición, lo que le llevó a un playoff con Paraguay en el que fue eliminado tras un global de 4-2. Por entonces Iguarán aún no había tenido su explosión goleadora con el equipo nacional y apenas llevaba 4 goles en 20 partidos.

Su gran racha comenzó en la Copa América de 1987, con sede en Argentina, donde fue el mejor artillero del campeonato. En el debut de su selección en la competición ayudó con un tanto en el triunfo ante Bolivia, pero el mejor día estaba por llegar. En la segunda jornada, en un duelo clave para Colombia, abusó de Paraguay y su zaga con un hat-trick magnífico. Dos dianas en la primera mitad y otra nada más volver del descanso sirvieron en bandeja el liderato de grupo a los cafeteros. Sin embargo, en el último obstáculo para la gran final, Chile se cruzó en su camino y en una agónica prórroga apeó a Colombia. Unos días después doblegó a Argentina con Iguarán en el banco y logró la tercera plaza.

Los siguientes años del Guajiro continuaron siendo muy productivos y anotó goles muy significativos, como los obtenidos contra Uruguay en la Copa Gonzalo Jiménez o ante Argentina en un amistoso en Barranquilla. Además, 1989 fue año de Copa América y por tercera vez disputó el gran torneo continental. Esta vez el sistema de competición dividió a las selecciones en dos grupos de cinco y Colombia tuvo como rivales a Paraguay, Venezuela, Perú y Brasil. Titular en todos los partidos, el ariete de Riohacha perforó la red venezolana en dos ocasiones y en una la peruana, pero ello no fue suficiente para que Colombia quedase entre los dos primeros de la liguilla.

Apenas un mes más tarde de terminar la Copa América las selecciones de la CONMEBOL volvieron a verse las caras en la clasificación para el Mundial de Italia 1990. El papel de Iguarán, que consiguió cuatro goles en los mismos encuentros, fue vital, junto a varios compañeros como Higuita, Valderrama, Escobar o Leonel Álvarez, para que Colombia alcanzase el primer puesto de su grupo. Ese lugar le dio la posibilidad de lograr un pasaporte a Italia tras un playoff con Israel. En Barranquilla, una diana de Usuriaga dio ventaja a los colombianos. Y en Ramat Gan aguantaron el empate sin goles para retornar así a un mundial tras 28 años de ausencia.

Al mundial acudió entre algodones por una lesión 20 días antes, pero fue uno de los once hombres que saltó al campo en el estreno ante los Emiratos Árabes Unidos. Colombia venció por 2-0 y empezó bien el torneo, aunque a continuación, con un Iguarán mermado, cayó contra Yugoslavia. En la tercera jornada no tuvo minutos contra Alemania Occidental y después de igualar a uno quedó relegado al tercer lugar del grupo. En octavos de nuevo fue de la partida ante Camerún, pero tras una tarde aciaga, Colombia tuvo que hacer las maletas.

Su última participación en un torneo de prestigio fue la Copa América de 1991. Allí Colombia dio muestras del excelente nivel que alcanzaría los años posteriores y lideró su grupo por delante de Brasil y Uruguay. Iguarán recuperó sensaciones y marcó uno de los goles más importantes de su carrera en la victoria por 2-0 contra Brasil en Viña del Mar. Sin embargo, en la fase final únicamente sumó un empate contra Chile (con gol de Iguarán) y tras perder con Brasil y Argentina finalizó en cuarta posición.

El punta cafetero se despidió del equipo nacional dos años más tarde, en un amistoso contra Venezuela celebrado en la capital colombiana. En la actualidad vive en su localidad natal y dirige junto a su hermano Camilo una academia de fútbol que lleva su nombre.

* Alberto Cosín.





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